Calcular coordenadas geográficas de un punto en Delphi utilizando objetos de Geomedia
Hace poco tiempo, estuvimos trabajando en un aplicación Web que formaba parte de un SIG, en la que al hacer click sobre una entidad gráfica, teníamos que mostrar las coordenadas geográficas de la ubicación de dicha entidad (edificios).
El Sistema estaba formado por la propia aplicación Web en ASP, por una capa de servicios programada en Delphi (encargada de comunicarse con el servidor de mapas Geomedia WebMap), y por una base de datos SQL Server, cuyos datos espaciales estaban almacenados usando el datum ED50 (con lo que necesitábamos realizar una transformación al datum WGS84).
Para calcular y mostrar al usuario las coordenadas de la geometría seleccionada, decidimos calcular primero el centroide de la feature para simplificar el problema, ya que la diferencia entre el punto seleccionado y el centro de la geometría resultaba irrelevante a nivel de decimales.
A continuación, muestro un fragmento de código Delphi encargado de hacer el cálculo haciendo uso de objetos Geomedia:
inicializaServidor();
Servidor.mapServer.SetCoordinateSystem (datafolder+'\wgs84.csf');
objAFP:=Servidor.mapServer.CreateObject('GeoMedia.AttributeFilterPipe');
Servidor.mapserver.addQuery('queryG',edificios,tablaG);
Servidor.mapserver.queries.Item['queryG'].RequiredFieldNames:='*';
objAFP.InputRecordset := Servidor.mapserver.queries.Item['queryG'].recordset;
objAFP.filter:=filter;
objCPP:=Servidor.mapServer.CreateObject('GeoMedia.CenterPointPipe');
objCPP.InputRecordset:= objAFP.OutputRecordset;
objCPP.InputGeometryFieldName:='Geometry';
objCPP.OutputGeometryFieldName:= 'GeometryOut';
objCH := Servidor.mapServer.CreateObject('GWEUtility.GeometryUtility');
objCH.InputRecordset := objCPP.OutputRecordSet;
objCPP.outputRecordSet.MoveFirst;
objCH.GeometryFieldName := 'GeometryOut';
longitud:=objCH.OutputGeometry.Origin.x;
latitud:=objCH.OutputGeometry.Origin.y;
Servidor.mapServer:=Unassigned; //Liberación del MapServer
Servidor.mapServerManager:= Unassigned;
SEO, o cómo hacer que la aguja destaque en el pajar
Si bien resulta imposible precisar el tamaño de Internet, hay diversos estudios realizados por organizaciones tales como lickZ, Cyberatlas.internet.com, Statmarket.com/Omniture, marketshare.hitslink.com, Nielsen Ratings, o la Oficina de la CIA; que tratan de estimar el tamaño aproximado. Estos estudios de laboratorio nos hablan de cifras desorbitantes: más de un billón de páginas, una población que supera los 1.400 millones de internautas únicos que usarán Internet a lo largo del 2010 y tanta información publicada que una persona necesitaría más de 600.000 décadas para leerla, sin detenerse un sólo instante.
Desde el nacimiento oficial de la World Wide Web en el año 1989, su crecimiento ha sido exponencial. Las empresas que hoy copan a diario los rankings de noticias relacionadas con Internet, tienen poco más de 10 años. Durante este corto período de tiempo, no solamente hemos asistido a una vertiginosa expansión de la Red, sino a toda una revolución social y tecnológica, una de las mayores de la Historia, que ha cambiado nuestra forma de comunicarnos y relacionarnos.
También ha evolucionado claramente el contenido disponible y nuestro rol ante toda esta nebulosa de información. En 1997, el contenido existente en Internet era mayoritariamente texto. Hoy, combina vídeo, audio, imágenes y una infinidad de nuevos formatos que surgen cada día. En aquel entonces, éramos meros consumidores de información. Hoy, como usuarios, somos además parte activa en la generación de nuevos contenidos. Nuestro perfil consumidor nos empuja vorazmente a querer saber sobre algo o alguien, a buscar respuestas. Al mismo tiempo, nuestro lado productor nos mueve a desear que sepan de nosotros o de lo nuestro.
En este contexto, surge un orden que gobierna la forma por la que llegamos y llegan a la información. Este orden tiene una ciencia, llamada SEO (Search Engine Optimization), y un factor predominante: el económico. Los motores de búsqueda tratan de controlar el apetitoso mercado, creciente año tras año, donde el posicionar páginas para hacerlas más relevantes mueve grandes cantidades de dinero.

Como responsables de un sitio Web, los retos que se nos plantean giran en torno al modo en el que busca nuestro público objetivo, a la forma en la que escanea y consume la información y a través de qué medios lo hace, a los contenidos buscados, a la procedencia de las visitas y, por supuesto, al propio funcionamiento interno de los motores de búsqueda. Todo con un único objetivo: incrementar el número de visitas de nuestra Web.
Como responsables de un negocio que apuesta por Internet como medio, debemos añadir un reto a los anteriores: convertir ese índice de visitas en clientes, con el propósito de aumentar nuestras ventas.
De todo ello, hablaremos en la categoría sobre SEO que inauguramos hoy con este primer post de nuestro blog. Lo haremos tratando de aportar el conocimiento que nuestra propia experiencia nos va dictando durante el desarrollo de nuestros proyectos. Esperamos que sea de vuestro interés.