Archivo de Junio de 2010
SEO, o cómo hacer que la aguja destaque en el pajar
Si bien resulta imposible precisar el tamaño de Internet, hay diversos estudios realizados por organizaciones tales como lickZ, Cyberatlas.internet.com, Statmarket.com/Omniture, marketshare.hitslink.com, Nielsen Ratings, o la Oficina de la CIA; que tratan de estimar el tamaño aproximado. Estos estudios de laboratorio nos hablan de cifras desorbitantes: más de un billón de páginas, una población que supera los 1.400 millones de internautas únicos que usarán Internet a lo largo del 2010 y tanta información publicada que una persona necesitaría más de 600.000 décadas para leerla, sin detenerse un sólo instante.
Desde el nacimiento oficial de la World Wide Web en el año 1989, su crecimiento ha sido exponencial. Las empresas que hoy copan a diario los rankings de noticias relacionadas con Internet, tienen poco más de 10 años. Durante este corto período de tiempo, no solamente hemos asistido a una vertiginosa expansión de la Red, sino a toda una revolución social y tecnológica, una de las mayores de la Historia, que ha cambiado nuestra forma de comunicarnos y relacionarnos.
También ha evolucionado claramente el contenido disponible y nuestro rol ante toda esta nebulosa de información. En 1997, el contenido existente en Internet era mayoritariamente texto. Hoy, combina vídeo, audio, imágenes y una infinidad de nuevos formatos que surgen cada día. En aquel entonces, éramos meros consumidores de información. Hoy, como usuarios, somos además parte activa en la generación de nuevos contenidos. Nuestro perfil consumidor nos empuja vorazmente a querer saber sobre algo o alguien, a buscar respuestas. Al mismo tiempo, nuestro lado productor nos mueve a desear que sepan de nosotros o de lo nuestro.
En este contexto, surge un orden que gobierna la forma por la que llegamos y llegan a la información. Este orden tiene una ciencia, llamada SEO (Search Engine Optimization), y un factor predominante: el económico. Los motores de búsqueda tratan de controlar el apetitoso mercado, creciente año tras año, donde el posicionar páginas para hacerlas más relevantes mueve grandes cantidades de dinero.

Como responsables de un sitio Web, los retos que se nos plantean giran en torno al modo en el que busca nuestro público objetivo, a la forma en la que escanea y consume la información y a través de qué medios lo hace, a los contenidos buscados, a la procedencia de las visitas y, por supuesto, al propio funcionamiento interno de los motores de búsqueda. Todo con un único objetivo: incrementar el número de visitas de nuestra Web.
Como responsables de un negocio que apuesta por Internet como medio, debemos añadir un reto a los anteriores: convertir ese índice de visitas en clientes, con el propósito de aumentar nuestras ventas.
De todo ello, hablaremos en la categoría sobre SEO que inauguramos hoy con este primer post de nuestro blog. Lo haremos tratando de aportar el conocimiento que nuestra propia experiencia nos va dictando durante el desarrollo de nuestros proyectos. Esperamos que sea de vuestro interés.